jueves, 15 de octubre de 2026

No hubo feministas en Ceuta

 


Si algo me ha impresionado del ‘caso Ceuta’ han sido las numerosas agresiones sexuales de las que han sido objeto decenas de mujeres, algunas de ellas menores. ¿Son personas estas mujeres? ¿Tienen dignidad y derechos? Estas agresiones, ¿formaban parte de las previsiones de los que planearon la avalancha? Pero lo que aún me ha impresionado más ha sido el silencio de los movimientos feministas de este país. Y más todavía, si cabe, me ha sorprendido el silencio de ministras, directoras generales y otras autoridades que llevan años sin apearse del discurso feminista, de las manifestaciones y pancartas. ¿Hay un feminismo en España al que no interesan las mujeres, sino los votos que el feminismo da a ciertos partidos? Este mutismo y esta sordera sobre las agresiones a mujeres en Ceuta indica claramente que existe un feminismo de pacotilla y de postureo: un feminismo electoral e ideológico.

No han dicho esta boca es mía en Ceuta. Ellas que, airadas, paralizaron un país cuando un entrenador dio un beso a una jugadora de fútbol. Un beso que a todos pareció, incluso a la futbolista, una broma, sin duda de mal gusto. Las feministas –incluido el Gobierno de España- convirtieron este episodio en escándalo nacional y no cejaron hasta que rodó la cabeza del implicado. Recuerdo también la respuesta airada por todas las ciudades cuando un juzgado no dictó una sentencia lo suficientemente dura, según el feminismo, contra la llamada ‘Manada’ que en las fiestas de Pamplona había sido denunciada por una mujer.

Ahora, en cambio, las feministas han hecho mutis por el foro. Ni han desplegado pancartas ni han convocado manifestaciones. Tampoco se han acercado a Ceuta para solidarizase con las mujeres agredidas y ofrecer una palabra de aliento. ¿Por qué? ¿Por qué los agresores son musulmanes y alguien podría acusarlas de xenofobia y racismo? ¿Por qué en el fondo les dan igual las mujeres agredidas? ¿Tal vez porque en este río revuelto en el que se ha convertido Ceuta no iban a pescar ningún voto para sus partidos? ¿Quizás porque una cosa es una deportista de élite y otra unas menores marroquíes agredidas por marroquíes?

Se han producido decenas de agresiones desde que tuvo lugar la entrada masiva de marroquíes, pero el silencio del feminismo español ha sido prácticamente total. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, a la que recordamos muy indignada por cuestiones menores, se ha puesto de perfil en todo este asunto, como si la cosa no fuese con su Ministerio. Solo 38 días después de la invasión, y cuando ya era un clamor su silencio, viajó a Ceuta, casi de forma clandestina, manteniendo diversos encuentros a puerta cerrada. ¿Se sentirá culpable por su falta de empatía con las mujeres agredidas? ¿Tal vez ha callado por ser el suyo un feminismo ideológico?

Lo que sí sabemos es que entre las mujeres que han vuelto a Marruecos y las que aún quedan en Ceuta, hay víctimas inocentes de abusos y violaciones. Lo que sí sabemos es que entre los hombres que han regresado a su país y los que aún permanecen en Ceuta hay violadores y canallas. En este episodio de Ceuta, al movimiento feminista asociado a ciertos partidos se le ha visto el plumero.




 






No hay comentarios:

Publicar un comentario

A destacar

No hubo feministas en Ceuta

  Si algo me ha impresionado del ‘caso Ceuta’ han sido las numerosas agresiones sexuales de las que han sido objeto decenas de mujeres, al...

Lo más visto: