Mostrando entradas con la etiqueta Omnia munda mundis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Omnia munda mundis. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de febrero de 2026

Almendros florecidos y basuras en los ríos

    


     Por un lado va la naturaleza. Por otro, van las acciones de los humanos. Después de dos meses de lluvia, ha salido el sol en los últimos días. Para los almendros ha sido como el pistoletazo que esperan los atletas en el estadio. Hoy la senda de la Esgueva era una hilera de almendros florecidos, nubes algodonosas de delicados blancos y rosas, acuarelas de hermosas aguadas. Belleza antigua. Belleza siempre nueva en ese final de cada invierno. Por otro lado, la crecida del caudal del riachuelo ha arrastrado cientos de botellas de plástico, bolsas, láminas de corcho, neumáticos, envases de todos los tamaños y colores. Todos ellos proclaman y pregonan la descortesía de los humanos hacia la naturaleza.

    Podemos echar la culpa a las autoridades políticas y a las confederaciones hidrográficas que no limpian los cauces. Pero básica y llanamente la culpa es de los que arrojan plásticos, envases y todo tipo de basura a los ríos. Dicen que las casas de los españoles destacan por la limpieza, que dedicamos mucho tiempo para que los hogares estén impolutos. Y sin embargo, las calles, los espacios públicos están tapizados de bolsas, envases, papeles, botellas y latas. Esta habitual descortesía hacia la ciudad y la naturaleza, debería avergonzarnos un poco.







 

miércoles, 25 de febrero de 2026

¿Santos oportunos y santos inoportunos?

    

    No se sabe exactamente el número de causas de canonización que no prosperan, ya que la Iglesia no publica esas cifras. Pero se sabe que muchas 'candidatos' se pierden en el limbo de los despachos vaticanos. Los motivos pueden ser varios: postuladores poco sagaces o sin recursos, candidatos que tienen poco tirón popular o que cuentan con pocos devotos, venerables perezosos a la hora de hacer milagros. Los años van empolvando los expedientes y los candidatos pasan al olvido o a una dormición sine die. Se sabe que los procesos son rigurosos y estrictos, costosos y largos. El Vaticano piensa en las vidas ejemplares, pero también en las vidas oportunas. En algunos momentos unos santos son más oportunos que otros. En algunos momentos unos santos convienen más que otros para el ‘discurso vaticano o papal” de cada momento histórico. Pero los santos, ¿son santos porque su vida fue santa o  porque encajan con el relato ganador de un momento de la Iglesia? 

Parece ser que la ‘santidad’ de Isabel la Católica no sería oportuna en este momento porque podría ofender a los movimientos indigenistas y a todos los que piensan que aztecas y demás pueblos originarios, como ahora se dice, eran todos unos angelitos que habían creado un mundo de fraternidad y un paraíso en la tierra justo hasta el 12 de octubre de 1492. Pero se quiera o no, se reconozca o no, la conquista española fue distinta y diversa a las conquistas de ese momento histórico. Sin olvidar desmanes, excesos y crueldades, la conquista estuvo inseparablemente unida a la evangelización. El anuncio de Jesús humanizó toda la conquista. Los frailes dulcificaron la conquista y fueron refugio para los indios más vulnerables. Ahí radicó. Se permitieron los matrimonios mixtos. Se crearon universidades y hospitales. Los indios fueron 'vasallos' de los Reyes de España. El inmenso patrimonio artístico de la época virreinal habla de ello.¡Y estamos hablando del siglo XV! 

Una frase del testamento de la Reina Católica cambió la historia de América: "Y no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien".

No conozco en profundidad la vida y las virtudes y defectos de Isabel la Católica, pero estos jueguecitos vaticanos sobre la conveniencia de ciertos santos, parece más oportunismo y juego de contemporización.





domingo, 22 de febrero de 2026

Pandillas juveniles: semilleros de violencia

     


    José Esteban Rubio cumplió sus 18 años el martes, 17 de febrero. Tres días después, tres puñaladas acabaron con su existencia en plena calle y a plena luz del día en el barrio vallisoletano de La Rondilla, en Valladolid. Una muerte violenta. Un menor de 13 años acabó con su vida, con la colaboración de otras dos chicas, de 16 y 18 años.  

    Aún es pronto para saber qué es lo que llevó a un niño de 13 años a coger un cuchillo de cocina y atravesar el corazón de José Esteban, estudiante en un instituto y portero de fútbol en el Club Juventud Rondilla. Todos relacionan el crimen con las pandillas sudamericanas. Algunos dicen que el joven muerto había pertenecido en su día a una de esas pandillas, pero la había abandonado para encauzar su vida en el estudio y el deporte. Abandonar estas pandillas, con sus códigos secretos y sus pactos de silencio, es una traición y una sentencia. Muchos opinan que al agresor, por ser menor de edad, se le habría pedido una prueba de máxima lealtad a la 'pandilla': acabar con la vida de otro. 

    José Esteban es ya una vida derramada y desperdiciada para siempre. Una vida ya en el cementerio. Pero también la vida del niño agresor es una vida ya rota a los 13 años. ¿Qué le habían prometido por este asesinato? ¿Qué sentido de identidad o de pertenencia tan fuerte le hizo cometer este hecho tan cruel? ¿Saben los padres lo qué hacen sus hijos, con quién se divierten, qué compañías frecuentan? ¿Tiene algo que decir la comunidad educativa en todos esto? ¿Son conscientes las autoridades de que, si no se cortan de raíz estas semillas de violencia, arrastrarán a muchos inocentes a una muerte segura o a un miedo espantoso?

      Mientras leía la noticia, cabizbajo por esa gratuita violencia que siega vidas, como un dalle siega heno, he pensado en la novela de Fernando Vallejo, colombiano de nacimiento, La Virgen de los sicarios. Los niños sicarios entran y salen de la iglesia de Medellín para pedir a María Auxiliadora, que les salga bien el negocio de matar, que les afine la puntería, que les perdone esas muertes por encargo, esos asesinatos sin motivo y sin culpa. Porque lo mismo se dispara por que el vecino tiene la música muy alta que por unas zapatillas de marca. O sobre todo por un encargo, a un precio irrisorio. Matar es más barato que llamar al fontanero o al repartidor de pizza. Un cóctel explosivo de narcotráfico, sexo a bajo precio, consumo de droga, fascinación por pertenecer a un grupo que crea identidad a niños sin raíces, nacidos ya con la marca de la corrupción, nacidos ya con el ferviente deseo de pasar de amo en amo, hasta que otro sicario mejor pagado acabe con su vida.   



domingo, 15 de febrero de 2026

Las lealtades, de Delphine de Vigan


    De vez en cuando los periódicos hablan de niños o adolescentes ingresados en un hospital con un coma etilíco.  Los padres, los profesores y la sociedad se preguntan cómo hemos llegado a esto. De vez en cuando los psicólogos y pedagogos escriben que las separaciones de los padres están dejando a la intemperie a una generación de niños que no entienden ni comprenden ese ir de casa en casa, como maletas a la deriva. De vez en cuando, alguien, lleno de horror, descubre que la persona con la que convive nada tiene que ver con el que surfea por la red donde da rienda suelta a sus psicopatías. Muy a menudo ni los padres quieren ver, ni los profesores quieren ver. Ni nadie quiere ver, aunque todos intuyan anomalías y se extrañen ante comportamientos poco explicables. Y todos, todos, arrastramos heridas, heridas de cicatrices insospechadas o escondidas con multitud de ropajes y complementos. 

    Sobre estas premisas, Delphine de Vigan (1966, Francia) escribió su novela Las lealtades. Leí hace algún tiempo Nada se opone a la noche. La próxima será Las gratitudes. 

    

jueves, 12 de febrero de 2026

David Broncano y Mariano Barbacid

     


    No sé si por la coincidencia en el tiempo o en la cantidad de millones, pero en las redes sociales han corrido, de forma paralela y comparativa dos noticias. Por un lado, el científicio Mariano Barbacid declaraba en una entrevista que necesitaba treinta millones de euros para continuar su investigación contra el cáncer de páncreas. Por otro lado, la noticia de que Televisión Española firmaba un contrato de 30 millones de euros con el presentador David Broncano, para las dos próximas temporadas del programa de La revuelta. No sé si una cosa tiene que ver con la otra. Y no sé si se puede comparar una cosa con la otra.

      Sólo un día he visto La revuelta, porque me interesaba la entrevista que había realizado al excéntrico escritor Fernando Arrabal en su apartamento de París. Sé de las pasiones, a favor y en contra, que levanta el Broncano. Y me imagino que muchas veces son pasiones ideológicas. 

    Tampoco soy un expero en el trabajo de Barbacid, pero todo parece indicar que se trata de un bioquímico muy valorado. Y parece ser que su estudio sobre el cáncer de páncreas ha sido aplicado sobre ratones con notable éxito. 

    Lo que sí puedo asegurar es que siempre me ha parecido escandaloso lo que cobran algunos artistas y algunos deportistas, sobre todo si los comparamos con los sueldos de miseria de algunos científicos que se pasan la vida enterna, quemándose los ojos en el laboratoios por alcanzar una vacuna o una medicina que pueda salvar vidas. 

         Sin duda, en España el desprecio y la ignorancia de los científicos es notable. Y sin embargo, el club de fans de los presentadores de televisión es ingente y numeroso. El problema no es sólo de que una televisión pública (directamente dependiente del señor de la Moncloa) se gaste tanto en sus presentadores estrella. El problema es también de una sociedad cada vez más zafia y vulgar que disfruta de lo lindo con las ocurrencias e impertinencias del presentador y cómico del momento.

 

jueves, 5 de febrero de 2026

Claudio Rodríguez: justicia poética con Cáritas

 


Enero 2026. Firma entre Cáritas y el Seminario Permanente Claudio Rodríguez

    Hace tres años se descubrió un testamento del poeta Claudio Rodríguez y de su mujer, Clara Miranda, en el que manifestaban que era su voluntad que los derechos de autor de su legado poético fuesen a parar a una entidad benéfica.
        Ahora, la familia y el albacea han estimado oportuno que sea Cáritas de Zamora la beneficiaria de esos derechos de autor y, en general, de la explotación económica del legado del poeta. Es una decisión poco habitual. Normalmente es la familia la que explota esos derechos, en beneficio propio. Pero aquí, ha habido mucha generosidad y, yo diría, que mucha decencia.
        Cáritas es el corazón de la Iglesia Católica. Cuando en España uno pasa necesidad, no llama a la puerta de los partidos políticos, los sindicatos, los periódicos o los voceros habituales, sino a la puerta de Cáritas. Los pobres saben que en la sede de Cáritas no les van a preguntar si están o no bautizados, si pisan o no por la iglesia, si creen o no en Dios. Solo les preguntarán qué necesitan.
        Probablemente muchos de los pobres o necesitados que sean atendidos gracias a los derechos de autor del poeta zamorano, no hayan leído nunca un verso suyo. No importa y está bien que así sea. Lo que sí podemos afirmar es que con este testamento se cumple una justicia poética, valga la expresión. Porque el pan, el calor del hogar y la escucha respetuosa son siempre los versos más hermosos. 


Claudio Rodríguez en su biblioteca

Claudio Rodríguez y Clara Miranda

Adiós
Cualquier cosa valiera por mi vida
esta tarde. Cualquier cosa pequeña
si alguna hay. Martirio me es el ruido
sereno, sin escrúpulos, sin vuelta
de tu zapato bajo. ¿Qué victorias
busca el que ama? ¿Por qué son tan derechas
estas calles? Ni miro atrás ni puedo
perderte ya de vista. Esta es la tierra
del escarmiento: hasta los amigos
dan mala información. Mi boca besa
lo que muere, y lo acepta. Y la piel misma
del labio es la del viento. Adiós. Es útil
norma este suceso, dicen. Queda
tú con las cosas nuestras, tú, que puedes,

                                        que yo me iré donde la noche quiera.

El llanto en los ojos y la bandera en el pecho

     


    Una mañana ventosa y desapacible despidió a la princesa Irene de Grecia en el cementerio de Tatoi. Sofía, Reina de España, y también princesa de Grecia y de Dinamarca, llora desconsolada a su hermana. Su luto privado se desborda y se convierte en luto público. Después de acompañar a su hermana en la devastadora enfermedad cognitiva  durante días y meses en el Palacio de la Zarzuela, ahora le dice adiós en el cementerio donde reposan varios miembros de la Familia Real Helena. Cuando los popes con sus voces graves terminan el responso en la capilla del cementerio, le entregan a Sofía la bandera griega que ha cubierto el féretro de la hermana desaparecida. Sofía abraza contra su pecho la insignia nacional de su país de origen, como se abraza a un niño o a un enfermo. ¿Recordaría entonces su infancia y juventud griegas al lado de sus padres y hermanos? A medida que cumplimos años, los recuerdos de la infancia ocupan más espacio y se presentan más vívidos y luminosos, más claros. Y los leemos a la luz de la experiencia acumulada, de las lágrimas vertidas y de los gozos que se esfumaron. La soledad ocupa más espacio en todas las personas mayores, reyes o plebeyos, ricos o pobres. Llega un momento en que son más los seres queridos que duermen la paz de los justos en los cementerios que los que llenan las habitaciones de la casa familiar. Con los hermanos, además se comparten recuerdos de infancia y juventud, de un mundo y de un momento histórico común, cosa que no sucede ni con los padres ni con los hijos. Unos y otros son de generaciones diferentes. Si además, la hermana ha sido compañera de vida, confidente, consejera y paño de lágrimas, se entiende esa tristeza. La Reina Sofía que raramente se sale del guión protocolario, en esta jornada aciaga de Tatoi dio rienda suelta a su dolor y su pena. El amor siempre duele.




El himno del Atleti en la misa de Begoña

 


Releo una nota de un viejo periódico. En abril de 2025, el obispo Joseba Segura de Bilbao se desplazó hasta Sevilla para animar al Atletic en la final de la Copa del Rey. Fue uno de los muchos seguidores que no pudieron acceder al estadio, por falta de entradas disponibles. Una vez conseguida la victoria, el obispo felicitó a los leones con un vídeo, grabado a pie de calle, con una voz ronca y muchísima alegría. El vídeo fu difundido por el obispado de la diócesis vasca. Las campanas de la Basílica de Begoña también se unieron a la alegría del Club Atletic.

Cuando sonó la marcha real a la llegada del Rey al estadio, muchos seguidores silbaron el himno. Una descortesía y una falta de respeto ya habituales en este tipo de eventos. Algo que probablemente no pasa en ningún estadio del mundo. Me llama la atención que en uno de los vídeos de la basílica de Begoña se explica que el carillón de la torre toca el himno del Atletic en la visita anual del equipo a la Patrona. Y que también durante la misa, en el momento del ofertorio, suena también el himno. ¡Caramba! ¡Qué españolista y católico-nacional parece el himno español cuando suena en un estadio, en una eucaristía o en una procesión! ¡Y que emocionante y delicado y religioso suena el himno del Atletic en la misa de Begoña! ¡Caramba!



miércoles, 20 de agosto de 2025

Unas flores en Nogarejas

 

        En medio de un paisaje calcinado por el fuego, dos coronas de flores aún frescas. Alguien ha atravesado la nube de humo y ha caminado sobre un mantillo de cenizas para rendir homenaje a dos jóvenes a los que las llamas acorralaron impíamente cuando intentaban defender lo suyo, defender lo de todos: la tierra, el monte, el ganado y las vidas humanas.

        Tenían 35 y 37 años. Eran primos. Y respondían a los nombres de Abel y Jaime. Ha habido otros muertos. Ha habido otros heridos. Ha habido aún miles y miles de hectáreas arrasadas. En medio de una naturaleza en blanco y negro, las flores de colores son un contraste demasiado llamativo y demasiado delirante. Alguien seguirá llorando, detrás de los postigos, sus vidas perdidas. Esas dos coronas silenciosas en el silencioso y moribundo paisaje son un grito mudo, un alarido insonoro, un llanto sin lágrimas.

        Los pastos quemados volverán a brotar de nuevo. Castaños, encinas y pinos serán plantados y, con los años, el verdor volverá otra vez al monte y al llano. Pero ya nadie puede recoger el agua derramada de un cántaro roto. Así la vida de un hombre: ¡Abel y Jaime! Sus nombres y sus rostros habitarán aún en los seres que los amaron. Pero su vida derramada será vida derramada para siempre.

        Estas flores junto al tractor y el arado en la localidad de Nogarejas (León) son una imagen desoladora: la voluntad del ser humano de aferrarse a la memoria de unos ojos y de unos nombres que el fuego se llevó para siempre.

miércoles, 6 de agosto de 2025

El sermón del cura de Valdepeñas

 


Emilio Montes, cura de Valdepeñas, en el sermón del pasado domingo defendió los derechos laborales de los temporeros. La homilía en cuestión ha sido difundida hasta la saciedad. Algunos hablan de sermón polémico. No conozco otras homilías de este sacerdote. Pero esta homilía no debería parecernos polémica, sino sensata. Por decirlo con palabras de la liturgia: Es justa y necesaria. Traducir el evangelio y llamar la atención a aquellos empresarios que racanean el jornal a sus trabajadores es llanamente acertado y propio. El cura de Valdepeñas ha venido a decir más o menos esto: Trabajar 12 horas y sólo cobrar 8, no es de recibo. Si se trabaja más de 8 horas, son horas extras, y deben ser pagadas. Lo contrario es tener mucha jeta y ser un sinvergüenza. No dar de alta en la seguridad a los empleados es un delito. Permitir que los temporeros, sean de la nacionalidad que sean, malvivan en viviendas insalubres, carentes de todo, es de malas personas.

En resumen: pagar las horas extras, no hacer trabajar más de 8 horas, dar de alta en la seguridad social. Y ofrecer una vivienda digna en la que yo mismo o mis hijos podríamos vivir… es de pura justicia. Dios no olvida nunca los derechos escatimados al pobre, porque es aprovecharte del más débil. Toda persona, rica o pobre tiene su dignidad. Y nosotros debemos defenderla. Y si alguna vez, alguien para hacerse el listo, comenta: “yo me ahorro la seguridad social, y no pago las horas extras a mis obreros”, deberíamos decirle “¿cómo no se te cae la cara de vergüenza?”.

Ya en el Levítico está escrito: “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. El salario de un jornalero no ha de quedar contigo toda la noche hasta la mañana”.

Valdepeñas, conocida por su producción vinícola, sabe mucho del mundo de los temporeros, en su mayoría extranjeros. En esta ocasión, el cura del pueblo ha hablado en cristiano. Y también con la sensatez de Sancho Panza y el sentido de justicia de don Quijote. Como no podía ser menos en esa tierra bendita del ingenioso hidalgo.









sábado, 2 de agosto de 2025

Los títulos y másteres de sus señorías

         Cada dos por tres saltan a los titulares noticias de políticos que falsificaron títulos, que hincharon el currículum, que lo engordaron con un máster no realizado, un título nunca obtenido, un diploma falsificado, idiomas que ni siquiera chapurrean. A muchos políticos no los vieron en las universidades, ni en las academias, nunca pagaron pon un máster, nunca elaboraron una tesis, nunca redactaron un trabajo de fin de carrera o, como mucho, copiaron al pie de la letra otros trabajos académicos, pero lograron inflar su currículum con altas notas, títulos, diplomas, másteres, asistencia a congresos, reuniones de trabajo, simposios, publicación de artículos y libros, etcétera, etcétera.

        Estos días corría un chiste: "Probablemente el único título universitario del Congreso de los Diputados sea el del camarero de la cafetería". Y tal vez acierte el chiste. Por un sueldo mísero de mil euros, al chico que sirve cafés y refrescos le habrán exigido títulos, idiomas, informática y varios cursos de hostelería y restauración. 

    ¿Qué pensarán los jóvenes que para un trabajillo de nada les piden ingenierías, diplomaturas, tres idiomas, un máster y más informática que a los trabajadores de Silicon Valley? 

     ¿Qué pensarán los opositores que queman varios años de sus vidas hincando los codos, pagando una academias, sacrificando media juventud para obtener una plaza?

    No es difícil darse cuenta del nivel de mediocridad académica de nuestros políticos. Basta escucharles dos minutos seguidos para darse cuenta del nivel de razonamiento y argumentación, así como las patadas a la Real Academia en el manejo del español. Hay muchos altos cargos cuyo currículum podría reducirse a una línea: "sabe leer y escribir, aunque con dificultad". Se entiende cada vez más ese lenguaje barriobajero, ese matonismo verbal, ese tufo de garrulismo que desprenden sus parlamentos.  

   

martes, 3 de junio de 2025

Rafa Nadal: más que 14 Roland Garros

 


    Pocos discuten a Rafa Nadal su valía como deportista de élite en las canchas de tenis. El mejor tenista de la historia en tierra batida tiene un palmarés abrumador. Catorce victorias le avalan como rey del Roland Garros. Premio Príncipe de Asturias de deporte y otros tantos galardones que llenarían una amplia vitrina. Casi nadie discute su humildad y su valía humana que le han acreditado durante su trayectoria como un modelo a imitar, especialmente por los jóvenes deportistas. No es un hombre de muchas palabras, pero todos le vimos arrimar el hombro y el bolsillo cuando las inundaciones de Mallorca. 

        Francia y París le han tributado recientemente un homenaje en su despedida como tenista profesional en ese templo del tenis que es Roland Garros. Por ello, la vida de Rafa Nadal nos parece la de un hombre sencillo, leal a sus amigos, a su entrenador, a su familia, a los chicos que estudian en la Academia de Tenis por él fundada. Nos sobran divos del deporte que hacen exhibición de rolex, coches de alta gama, yates, mujeres despampanantes y dudosa relación con Hacienda. Los grandes no son verdaderamente grandes si les falta la humildad. Tal vez por todo ello, la admiración, no sólo deportiva, ha acompañado siempre a este chico de Manacor, incluso la admiración de los que entendemos poquito de tenis.



viernes, 2 de mayo de 2025

Dos sillas para una conversación en susurro



              El funeral del Papa Francisco, con una puesta en escena grandiosa y una estética viscontiniana, ha tenido mucho de ceremonia de la confusión y de la hipocresía. Delegaciones de todo el mundo, jefes de estado y primeros ministros, casas reales... Muchos de los que llegaron ni soportaban a Francisco ni las naciones a las que representaban habían hecho el mínimo esfuerzo por escuchar una sola vez las propuestas del Santo Padre. Pero ahora tocaba ir al funeral, tal vez por quedar bien o por demostrar que se está donde se tiene que estar, por figurar, por sentirse parte de un club exclusivo... y esto sucede con una cumbre sobre el cambio climático, la inauguración de unos juegos olímpicos o un funeral de un Papa.  
              Llegaron a Roma con prisa, se fueron de la ciudad con prisa, y aguantaron con cara de circunstancias la liturgia exequial. Nadie escucha a nadie. 
            Y sin embargo toda esta ceremonia de la hipocresía nos ha dejado una foto 'productiva', podríamos llamarla. En su anterior encuentro en Washington, un maleducado y prepotente Trump trató a Zelenski poco menos que como a un delincuente. En la alta diplomacia se ha dicho siempre que, cuando no se puede salvar el fondo, por lo menos hay que salvar las formas. Esto era antes. Zelenski fue tratado como el invasor y el culpable de lo que lleva ocurriendo en Ucrania desde hace tres años. 
             El funeral del Papa ha servido, al menos, para que estos dos hombres vuelvan a sentarse y hablar como personas civilizadas y no como lobos. En el suelo marmóreo de figuras geométricas de la Basílica de San Pedro, sentados en dos sillas de color cardenalicio, inclinados el uno hacia el otro, sin mesa-barrera por medio, sin voces y sin gritos, sin aspavientos ni recriminaciones, dos hombres conversan sobre el fin de la guerra en Ucrania y las posibilidades de alcanzar una paz justa y duradera. Tal vez no veamos los frutos de este diálogo. Pero un fruto ya lo hemos visto: la civilidad y la cortesía no están reñidas con los diferentes puntos de vista y las distintas propuestas de solución a un problema. Sin una mínima educación en el trato hacia el otro, lo único que se consigue es echar más leña al fuego, y adentrarnos unos pocos metros en la espesura de la selva. 
 

miércoles, 30 de abril de 2025

Un selfie garrulo en el funeral del Papa

 


        Cualquiera sabe que un selfie puede resultar divertido y juguetón en la Feria de Sevilla o en los Sanfermines o en una final de fútbol, pero no en un funeral. Y menos cuando es el funeral del Papa. Y menos cuando se va en representación de una nación (España) para honrar la memoria de un jefe de estado extranjero, como es el caso del Papa, además de Sumo Pontífice de la Iglesia y, por lo tanto, alguien muy importante para mil quinientos millones de católicos.
        Este selfie de las vicepresidentas del Gobierno Español, Yolanda Díaz y María Jesús Montero, es un auténtico retrato de esas dos mujeres. Como locuelas adolescentes, como paletas, garrulas, catetas y palurdas, están ahí, sonrientes, divertidas, encantadas de haberse conocido y de ser la nota disonante y estridente en medio de la gravedad y solemnidad de un funeral, de una misa de réquiem, para despedir a Francisco, al que ambas decían admirar y respetar en declaraciones al uso y redes sociales.
        Menos mal que los responsables vaticanos están acostumbrados a tener paciencia, misericordia y cerrar los ojos ante la ignorancia atrevida, la mediocridad encumbrada y el garrulismo quintaesenciado, porque, de lo contrario, estas ministras hubiesen corrido el riesgo de ser devueltas a los corrales, como ganado que no da la talla.
        Nunca un selfie había retratado mejor a las retratadas.  Objetivo conseguido, por tanto. Quod natura non dat, Salmantica nos praestat, dicen en la Universidad de Salamanca.
    

domingo, 27 de abril de 2025

Luisge Martín y José Bretón: El odio

       


      A estas alturas, la publicación o no del libro El odio, de Luisge Martín, sobre el caso José Bretón, va a ocupar tantas páginas como las que en su día ocupó el propio caso: el asesinato de sus dos propios hijos, de corta edad, como una venganza infinita contra la madre de los pequeños. ¿Es lícito o no es lícito publicar un libro sobre un asesino? ¿Supone la publicación del libro una especie de victoria del asesino? ¿Debe prevalecer el derecho a saber o el derecho de la madre de los niños a que no se reviva una vez más su sufrimiento y el honor de los pequeños asesinados? Yo creo que todo depende del punto de vista que Luisge Martín haya dado al caso. Yo no he leído el libro y no sé si el escritor blanquea un poco la historia de José Bretón o, al contrario, es un alegato contra la crueldad insensata del padre y el misterio de la iniquidad que siempre acecha al ser humano.

    Recuerdo haber leído algún otro libro que trataban casos similares. El más terrible, El adversario, de Enmanuel Carrère. Lo leí conmocionado y en ningún momento su lectura provocó en mí simpatía alguna hacia el protagonista, Jean-Claude Romand que asesinó a su mujer, hijos y padres para evitar que se descubriera la verdad sobre su doble vida. Mi simpatía fue hacia las víctimas que fue dejando a su paso por el mundo. Y sobre todo me enseñó una cosa: el adversario, otro de los nombres del demonio, puede en cualquier momento apoderarse de nuestro corazón y convertirnos en monstruos. 

    En toda esta historia de la publicación del libro El odio puede haber no poco del espíritu de esta época: angelismo generalizado, buenismo sentimental y anhelos de cancelación. 

      

miércoles, 23 de abril de 2025

El niño mutilado de Gaza

 


¡Miradlo! Se llama Mahmoud Ajjour. Tiene nueve años. Es un niño de Gaza. La instantánea la firma el fotógrafo palestino Abu Elou y ha sido elegida como la mejor fotografía del año según el World Press Photo, el más prestigioso galardón en este campo.

El pequeño Mahmoud mientras andaba por una calle en ruinas de Gaza se giró para instar a su familia a seguir caminando, pero una explosión le voló los brazos. Pudo abandonar la franja de Gaza y recibir asistencia médica en Qatar. Ahora aprende a jugar con el teléfono y a abrir las puertas con los pies.

“Esta es una fotografía silenciosa que habla poderosamente: cuenta la historia de un solo niño, pero también de una guerra más grande, cuyas consecuencias resonarán durante generaciones”, comenta la directora de World Press Photo.

Gaza ostenta, en este momento, un triste record: el de más niños amputados por kilómetro cuadrado. Muchos terroristas de Hamás han huido de Gaza o lo harán más adelante. Los gobernantes criminales de Israel seguirán viviendo bien con sus sueldos abultados. Pero los mutilados  recordarán siempre que hubo una guerra y que esta guerra dejó bien jodidos a niños inocentes, como Mahmoud, a civiles inocentes a los que la guerra les llovió del cielo, sin buscarlo y sin proponérselo. E incluso a soldados forzados a defender en el campo de batalla una idea de patria que los políticos idearon en sus Consejos de Gobierno, en salones con aire acondicionado y agua mineral al alcance. Al final, son y serán los mutilados los que paguen la amarga factura de la guerra.

Un gasto en armas por la puerta de atrás


Aprovechando que toda la información del día giraba en torno a la Plaza de San Pedro por la muerte del Papa, el Sr. Sánchez, sin consultar al Parlamento ni pedir su aprobación, ha dado a conocer su intención de aprobar una cantidad astronómica para el rearme del Ministerio de Defensa, una vieja exigencia de Europa, pero que él, por aquello del buenismo pacifista  izquierdista, dilataba una y otra vez. El día anterior a la divulgación de esta noticia, habíamos visto al propio Sánchez y a sus ministras y ministros compungidos y llorosos por la muerte del Papa. Y sin embargo, la ocasión les ha venido al pelo para hacer pasar de puntillas esta noticia de gasto estratosférico. Un gasto aquí, siempre significa un recorte allá, no nos engañemos. Nada más alejado del espíritu de Francisco que este clima prebélico y esta incesante algarabía mundial de tanques, aviones y tropas. Pero sobre todo, esta es una prueba –una más- de la cobardía de un presidente que no se atreve a dar la cara en ningún momento, ni en el Parlamento de España ni en el pueblo de Paiporta.

martes, 15 de abril de 2025

La vegetariana, de Han Kang

        


No conocía a Han Kang antes de que la academia sueca le concediese el premio Nobel. La vegetariana es el primer libro que leo de esta escritora surcoreana. He de confesar que me ha gustado mucho. Y espero hincar el diente a algún otro texto. De la noche a la mañana Yeonghye decide dejar de comer carne. Y no lo hace por dieta o por motivaciones medioambientales. La única razón que nos da es que "tiene sueños" que la inquietan y que sufre por su causa. Pero apenas conocemos el punto de vista de la protagonista. En la primera parte es la voz del marido quien da su versión de los hechos. En la segunda parte es el su cuñado, marido de su hermana, el que nos habla de Yeonghye. En la tercera parte, es la voz de la hermana, sin lugar a dudas la única persona que permanece a su lado en este proceso inexorable de autodestrucción.

            Estamos ante una novela inquietante y desasosegante, pero es una novela que capta la atención y que te sumerge en el cuerpo y el alma atormentados de la protagonista. En la segunda parte hay un momento en que se vislumbra la redención o una posible sanación de Yeonghye, pero es una historia que no podía acabar bien: lanzarse al fuego y creer que este no nos devorará.

            Las novelas son espejos en los que nos reflejamos, porque todo relato habla del ser humano. Unas veces salimos bien parados y otras no. Vale la pena leer esta novela.            


martes, 1 de abril de 2025

¿Habría que cerrar escuelas?

 


   Hace unos días en un instituto de Cantabria cuatro menores agredieron con gestos amenazantes e insultos a un compañero con parálisis cerebral en silla de ruedas. La primera reacción cuando se ven las imágenes es de “no puede ser; no puede ser”. Y sin embargo es. Además, la vejación fue grabada y difundida en redes, para que todos puedan ver y conocer la proeza. A los mozalbetes sólo les han puesto una sanción de expulsión de cinco días. Es decir, ¿les han premiado con cinco días de vacaciones? Si nadie lo remedia, el chico con parálisis tendrá que soportar a sus agresores todos los días en el mismo colegio. La  fiscalía pide más duras sanciones. Parece ser que casi todos los escolares con algún tipo de minusvalía son objeto de burlas, bromas pesadas, insultos y agresiones. La sociedad se ha llevado las manos a la cabeza, horrorizada ante esta brutalidad y crueldad en el ámbito escolar, en el que debería predominar el respeto más alto a quien de por sí vive en la vulnerabilidad física o mental. Pero no es suficiente con llevarse las manos a la cabeza, sino preguntarse qué educación reciben a diario los menores en sus casas, qué formación reciben a diario en las escuelas y qué contravalores están recibiendo de las redes sociales, que hoy en día tanto influyen en la personalidad de los menores. ¿Son estos escolares los frutos amargos de una educación basada en la fuerza bruta, en la insensibilidad, en la falta de respeto y en la ausencia de empatía y compasión hacia los compañeros más frágiles y más necesitados? Si es así, tal vez habría que cerrar no pocas escuelas y no pocas familias.

lunes, 24 de marzo de 2025

Jesús es consolado en la Calle de la Amargura


        El pintor filipino Joey Velasco murió a tan solo 43 años de edad, después de una larga enfermedad renal. En 2005 pintó su obra más famosa Hapag ng Pag-asa, la mesa de la esperanza, una interpretación muy personal de la Última Cena, para la cual eligió como apóstoles a los niños de calle de Manila. La enfermedad, se ha escrito, fue su maestra, y su fe le hizo mover los pinceles y mezclar los óleos. Y aunque nunca había asistido a una academia de pintura, hoy es un artista reconocido. Dejó apenas 30 obras, entre ellas Jesús es consolado en la Calle de la Amargura. No es la Virgen María, ni el Cireneo, ni las piadosas mujeres de Jerusalén las que confortan a un Jesús atribulado en una de sus caídas. Tres niños con discapacidad intelectual bien visible -buonifigli en el argot guaneliano- le rodean, le  consuelan, le dan ánimos, para seguir adelante, para recorrer los últimos metros antes de alcanzar el Gólgota. Los tres niños lo abrazan y sostienen su cabeza a puntos de desplomarse, pero no miran directamente a Jesús. Los tres buonifigli miran, incrédulos, a la masa que grita enloquecida, a los sayones que insultan, a los soldados que amenazan. Sus ojos no dan crédito a tanta rabia y a tanta crueldad. Los inocentes, ya se saben, nunca comprenden del todo lo que pasa, porque el odio y sus mil expresiones superan sus entendederas. Atónitos, desangelados contemplan la ira que crece por momentos. Mientras un globo, expresión de alegría infantil, está ahí, inútil en una calle, donde ha desaparecido la sonrisa y sólo queda la mueca caricaturesca de una carcajada humillante. 

***

Artículo relacionado
   
          https://draft.blogger.com/blog/post/edit/5489823907377920168/7923621862290449285

A destacar

Almendros florecidos y basuras en los ríos

            Por un lado va la naturaleza. Por otro, van las acciones de los humanos. Después de dos meses de lluvia, ha salido el sol en los...

Lo más visto: