Dudo mucho que estos tiempos de hierro sean los mejores para dedicarse a la poesía. Pero dudo aún más aún que la situación mundial (pensemos en Ucrania, Gaza, Sudán, el discurso de Trump desde la Casa Blanca y los mandatarios de los países de la OTAN justificando y suplicando más presupuesto armamentístico) sea el momento más idóneo para lanzar una propuesta de Desarme Mundial. Y sin embargo mi última lectura lleva por título de “Una propuesta de Desarme Mundial”, y la firma Juan Manuel Molino Laguna, nacido en Pinos Puente, Granada, en 1951.
Sin embargo,
mi admiración sigue intacta hacia los que piden, reclaman, exigen que soñemos a
lo grande, porque a veces lo imposible de hoy, puede ser lo posible de mañana. Y
la utopía de hoy puede ser la realidad cotidiana de mañana. Hace dos mil ochocientos
años Isaías entrevió un día en que “de
las espadas forjarían arados y de las lanzas, podaderas”. Ese día aún no ha
llegado, pero ese sueño del profeta ha sostenido el corazón de tantos hasta ahora. Admiro al
vendedor de banderas blancas en medio de la batalla, al padre que alza a su
niño para que toque los cuernos de la luna, al que ofrece un vaso de agua al
enemigo al que todos apalean.
Podríamos
decir que esta historia parte de lejos. Y que tiene dos inicios. Primer inicio.
Cuando era un estudiante en el Colegio de los Pasionistas de Peñafiel, el autor recibió clases de declamación del poeta Moisés Garcés Cortijo. La profundidad humana de
los versos y la sabiduría del autor son una primera semilla de humanismo
pacífico, de entendimiento y de fraternidad. Este contacto con la poesía genera
una profunda resonancia en su interior. Segundo inicio. En julio de 2014 Juan Manuel asistió al Festival de Canto y Danza en Tallin (Estonia). Miles de voces, músicos y
danzantes hacen vibrar a todo un pueblo en un sentimiento indescriptible de armonía y
hermandad. Esta energía musical colectiva genera de nuevo una profunda
resonancia interior y provoca en el autor la idea de que un mundo en paz es
posible. Y lo primero para lograrlo es el desarme, y un desarme a nivel
mundial. A estas alturas no sabemos si son las guerras las que necesitan armas,
¿o son las armas las que necesitan y requieren guerras?
En su
juventud Juan Manuel Molino siguió estudios de filosofía, teología, geografía e
historia y musicología. Finalmente orientó su vida profesional hacia la música,
impartiendo clases de musicología e historia de la música en diversas academias
y en institutos de Valladolid y Ceuta. Ya se sabe que la música hace girar los astros en una
armonía perfecta que ha cautivado al hombre desde sus inicios. La música es
armonía que invita a la armonía. Y la paz no es sino la abundancia de
armonía en los corazones de lo hombres y de los pueblos y en el espíritu de las leyes.
El libro Una propuesta de Desarme Mundial vio la luz en junio de 2025 y habla de todo esto. De la génesis de esta propuesta de desarme. De los
acontecimientos culturales que se producen año tras años en algunas ciudades
del mundo y que son como ‘muestras” y “espejos” que nos dicen que un desarme es
posible, que una paz es posible, porque el entendimiento es posible, como lo
demuestran las composiciones y las interpretaciones musicales en un ambiente de
respeto y de valoración del otro. El autor habla mucho del Festival de Canto y
Danza de Tallin (Estonia), pero también
del sonido y la música como terapias probadas, de las Comunidades de
Damanhur que han surgido en diversos lugares del mundo, de los festivales de poesía celebrados
en Granada (Nicaragua) o en Medellín (Colombia), del Festival de las Músicas Sagradas y des Festival de Cultura Sufí, ambos en la ciudad marroquí de Fez, y
de tantas manifestaciones artísticas que intentan traducir en armonía y belleza ese anhelo inmarcesible del corazón humano: la paz.
Estoy seguro que este libro será un altavoz más para esta propuesta de Desarme Mundial. El libro cuenta
este largo proceso. Pero contiene crónicas sobre los festivales que han inspirado
las Propuesta. Entrevistas del autor a diversas personalidades. Entrevistas
hechas al propio autor. Reseñas de periódicos. Recopilación de las mejores
poesías de Moisés Garcés. Entradas biográficas de artistas y poetas. Notas
explicativas de lugares y acontecimientos. Y un excelente guión dramático de la Historia de la Música. Y el libro acaba con una notable serie de fotografías
que ilustra muy bien toda esta andadura pacifista. Los objetivos de esta
propuesta de desarme son pocos y claros: que los países se comprometan a un
desarme y a reducir las ingentes cantidades de dinero destinadas a armamento. Y que se
dedique todo ese dinero a la salud y a la educación. Ade, la propuesta quiere
apoyar a cuantos (iglesias, ongds, asociaciones, foros, instituciones,
festivales, debates, medios de comunicación y hombres y mujeres de buena voluntad) apuestan por una cultura de la paz
y del desarme. El autor cree que la música puede ser un nexo de unión y el
vehículo más privilegiado entre todos los que trabajan por la paz, a tiempo y a
destiempo, a veces con escasos recursos pero con una esperanza y una insistencia
verdaderamente proféticas.
Esta propuesta de Juan Manuel ha sido
presentada en muchos escenarios y ha obtenido resonancia en muchas
personalidades del mundo de la música, de las letras, en los alumnos de muchos
colegios e institutos, en los foros de poesía, en las páginas de los medios de
comunicación, en festivales, en conciertos como el de Plácido Domingo en el
Bernabéu. Tal vez sea una mera coincidencia, pero no está de más decir que el 10 de octubre de 2025, día en que esta Propuesta de Desarme se presentó en la ciudad de Ceuta, ciudad puente, ciudad donde conviven, con sus
lógicas dificultades, etnias religiones, lenguas diferentes, se firmaba la paz
entre Israel y Hamás. Sabemos que es una paz frágil, débil, tambaleante. Pero
la más imperfecta de las paces es preferible a la más perfecta de las guerras.
“Preparémonos para una cruzada –escribió Moisés Garcés- en la que las liras
venzan a los cañones… porque la paz solo puede escribirse con amor” O como tanto
había deseado Giovanni Papini “que los cantos de los poetas sean el gozo de
los afligidos y la voz de los que no pueden expresarse”
El poeta
Moisés Garcés murió en 1972. Unos años después, su viuda, Ana Silva Aramendi, decidió entregar todo
el legado poético a Juan Manuel Molino Laguna, para que lo diera a conocer y lo
difundiese. Y este legado ha inspirado esta propuesta de Desarme Mundial. Sobre
todo, un poema único, porque es bello y porque es necesario. Este poema ha
inspirado la vida de José Manuel Molino Laguna y ha inspirado su Propuesta de
Desarme Mundial. Este poema lleva por título Imprecación a la paz:
“Desde el taller, desde
la fábrica / desde mi libro y mi oficina / desde mi escuela abandonada… yo te
pido la paz”
“Desde Hiroshima y
Nagasaki / aun no lavados todavía / del gran pecado de los siglos … / Desde la
mesa que presiden / los vencedores y agiotistas / de la palabra y la soberbia”
“Que cese la carrera de
la muerte / y todas las conciencias estén limpias / y la palabra hermano sea un
símbolo / y las hambres no existan / y el odio tampoco…
“Que enarbole justicia
su bandera / y en compañía de amor, blancos y negros, / comamos y bebamos en el
mismo banquete / de la paz… ¡mi Señor!”.
Hasta que la guerra sea un negocio muy lucrativo para las empresas de armamento, necesitaremos recorrer un largo camino empedrado de dificultades. Hasta que los más violentos sigan ocupando el poder en los Palacios donde los destinos del mundo se administran, nos espera una larga carrera de fondo y de obstáculos. La paz es cosa de valientes. No sólo de soñadores, no solo de idealistas. No sólo de utópicos. Nada se pierde con la paz, pero todo se pierde en tiempo de guerra.
Mientras tanto el aliento de los poetas nos acompañará como un viático de pan y agua en el ardiente camino:
"... Yo te pido la paz... / Señor, que es demasiado tanta guerra / y tanto dolor en mis hermanos / y tantas fatuas mil conquistas / para ir desnudos a tu reino".


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